Análisis táctico: Sporting de Gijón 2-1 Sevilla FC

El Sevilla FC llegaba a El Molinón con la expectativa, con la esperanza, de lograr quebrar una inaudita, preocupante, y única en las grandes ligas europeas esta temporada, racha de partidos sin conocer la victoria en condición de visitante. El reciente pase a las semifinales de la Europa League y el delicado momento del Sporting de Gijón hacían imaginar un desenlace positivo, pero más allá de un sensacional comienzo de partido, los mismos errores y distracciones de todo el año regresaron para que el partido termine en una nueva decepción que aleja un poco más al equipo de la zona de Europa League.




De cara a un partido tan importante en un siempre complicado estadio, Unai Emery realizó algunas modificaciones - algo ya habitual- en el once inicial para capturar la tan ansiada primera victoria como visitante. Volvió a alinear a Coke como mediapunta falso, como una especie de doble lateral por la izquierda junto a Mariano para evitar las subidas de Jony e Isma López por ese sector y sus conexiones con Halilovic.

Además, eligió darle descanso a Ever Banega, colocando a Vicente Iborra como enlace, al mismo tiempo que utilizó a Yevhen Konoplyanka como extremo por la derecha y a Fernando Llorente - ante las molestias físicas persistentes de Kevin Gameiro- como delantero centro.

El Real Sporting de Gijón necesitaba de una victoria para salir de la zona de descenso y para ello Abelardo puso en el campo de juego a su mejor equipo disponible. Con Isma López y Lora por las bandas y la ayuda de Jony y Carmona como volantes exteriores, cubrió la parte de la velocidad. Con Halilovic en zona de lanzamiento atendió la creatividad y con Sanabria como único delantero buscó ganar presencia y movilidad dentro del área rival así como buen juego a espaldas de portería.

Los primeros minutos encontraron al Sevilla dominando las acciones en base a una presión alta muy eficiente y a la rapidez de la transición al ataque, que siempre estuvo concentrada sobre el sector izquierdo con constantes arremetidas de Coke y Mariano. El Gijón complicó el trámite con un ataque diferente a lo esperado: el 4-5-1 que armaba en cada retroceso, mutaba en un 4-3-3 muy vertiginoso, que lastimó en cada intento aunque sin conseguir la puntada final.

Una gran jugada de Llorente por la izquierda y una definición impecable de Iborra salvaron a una defensa que estaba sufriendo demasiados contratiempos y en tan solo 8' revirtieron la cambiante tendencia en favor del cuadro andaluz. Luego de un intento de Konoplyanka que estuvo cerca de convertirse en el segundo gol del partido, el Sporting de Gijón adoptó definitivamente el 4-3-3 para poder ganar un poco más de dinámica en el mediocampo.

El Sevilla se vio acorralado nuevamente, con el doble lateral comenzando a mostrar sus fallas, sin lograr controlar ni a López ni a Jony, facilitándole la tarea a un ascendente Halilovic que creció en base a muy buenos pases filtrados y una óptima distribución del balón. Con el canterano de La Masia como lanzador y Jony y Sanabria en posición de remate, los balones comenzaron a llover sobre el área del cuadro visitante.

La defensa logró mantener la compostura en el primer momento del asedio, pero el equipo se retrasó peligrosamente, mitad debido a la presión del contrincante y mitad como una estrategia para intentar aprovechar los espacios y contragolpear. La táctica, como tantas otras veces esta temporada, probó ser errónea ya que justamente en una salida en velocidad fue el Sevilla el que quedó mal parado y le permitió al Gijón igualar las acciones: Halilovic ganó por el medio del campo, hizo la pausa para que se sumen sus compañeros al ataque - y superen por 5 a 2 en volumen a la defensa rival-, lanzó para Jony y el centro del volante fue introducido en la meta de Sergio Rico por Krychowiak en un intento por evitar el gol.

Los minutos posteriores mostraron a un Sevilla desmejorado, muy cercano a sus presentaciones recientes, al borde del K.O luego de dos remates de media distancia de Halilovic que salieron apenas desviados y con Rami vestido de héroe con un bloqueo fenomenal a Cases a pocos metros de portería. A pesar de haber sido dominado durante casi toda la primera mitad, sobre el cierre el Sevilla logró imprimirle mucha intensidad a sus ataques, logrando llevar el partido a un entretenido ida y vuelta en el que Konoplyanka forzó a Cuellar a una muy buena tapada para mantener el marcador estático.

El ingreso de Kolo en lugar de Rami por una inoportuna lesión fue la nota final de una primera mitad que pudo haber encontrado a los de Unai Emery en ventaja, sobre todo debido a la muy buena labor de Konoplyanka, que generó mucho peligro pero sin demasiada compañía.




Sorpresivamente, luego de unos primeros minutos turbulentos, el Sevilla logró encontrarle la solución a sus problemas. Adelantó sus líneas, pobló más el mediocampo y aprovechó su capacidad innata para realizar veloces transiciones al ataque para convertir a Cuellar en figura. El ingreso de Steven N'Zonzi en lugar de Cristóforo le permitió a Krychowiak soltarse un poco más para jugar al lado de Iborra, quedando el equipo rojiblanco parado con un 4-1-4-1 bien desplegado.

La barrera contra la que chocó el Sevilla fue el ingreso de Dani Ndi, un jugador con salida rápida y mucha marca, que logró equilibrar la balanza y alejar el partido de las dos áreas. Los dos equipos se pasaron varios minutos regalándose el balón, por lo que Emery buscó posesión y visión con Banega y Abelardo un poco más de cambio de ritmo con Carlos Castro.

Un gran remate de Konoplyanka que fue detenido por Cuellar y un cabezazo de Llorente en soledad que salió por la derecha ante la sorpresa de todo el estadio, fueron los avisos de un equipo que lucía revitalizado gracias al ingreso del creador argentino al campo de juego. Pero la confianza en las propias capacidades - una que no se ve reflejada ni en el estilo ni en los resultados hace mucho tiempo- y señales preocupantes de agotamiento, hundieron en el pozo ciego una vez más al cuadro andaluz.

En medio de un intercambio de golpes con mayor presencia y peligro por parte del local, Sergio Rico salvó un balón notable ante un disparo de Carlos Castro, pero no pudo evitar que Isma López - sin ningún defensor siquiera cerca- desviase bajo el arco un remate mordido del recién ingresado Rachid para desatar la locura en El Molinón con menos de un minuto por jugarse. 

Con el sueño de ingresar directamente a la Champions League convertido en una utopía para los más optimistas y con la finalización en puestos de Europa League en claro peligro, el Sevilla tendrá que encontrar la manera de solucionar sus persistentes errores tácticos si es que quiere sumar la mayor cantidad de unidades de aquí al cierre de la temporada en Liga BBVA.

La defensa volvió a mostrarse muy floja en la contención, en el achique y en las jugadas a balón parado. El mediocampo careció de consistencia a la hora de llevar la pelea a los metros finales del campo de juego, algo a lo que se le debe sumar la carencia de creatividad y potencia, salvo en un muy buen Konoplyanka que hizo lo que pudo sin nada de ayuda salvo unos minutos de Ever Banega. Fernando Llorente sigue desperdiciando goles y oportunidades al mismo tiempo, convirtiendo los partidos del Sevilla FC en "El Día de la Marmota", algo que sin dudas es muy frustrante para una afición que a pesar de todo sigue con la ilusión de terminar el año embriagada de copas.

0 comentarios