¿Qué fue de... Pablo Alfaro?
Tras dedicar hace un par de semanas esta sección al mítico
defensa sevillista Javi Navarro, hoy nos centraremos en el que fue su compañero
en la zaga sevillista durante cuatro años, uno de los que puso los cimientos de
aquel Sevilla que pasaría de pelear por la permanencia a competir por un puesto
en zona europea, hablamos del ex capitán nervionense Pablo Alfaro.
Nacido en Zaragoza en 1969, comenzó como futbolista
profesional en 1988 en el Deportivo Aragón, donde permaneció solo una temporada
para luego recalar en el Real Zaragoza para pasar allí tres años. No destacó la
carrera del jugador maño por sus largas estancias en los equipos, pues pasó
también por el Barcelona (una temporada, 1992-93), Racing de Santander
(1993-96), Atlético de Madrid (una temporada, 1996-97) y Mérida (1997-2000). En
el año 2000, salió a la luz que el jugador tuvo un preacuerdo con el Iraklis
griego, donde nunca llegó a jugar pues posteriormente firmó por el Sevilla FC.
Dejando a un lado esta confusa situación, en la que el club heleno amenazaba
con denunciar al futbolista, y Pablo Alfaro admitía no haber firmado un
contrato con ellos, el jugador zaragozano llegó a un Sevilla FC, presidido por
Roberto Alés, inmerso en una grave crisis y con el equipo en Segunda.
Fue en el conjunto hispalense donde Pablo Alfaro vivió sus
mejores momentos como sevillista, jugando una gran cantidad de partidos, junto
a su compañero en la zaga Javi Navarro, consolidándose como una de las mejores
parejas de centrales de la Liga… y también una de las más duras. Fue su
contundencia, poderío aéreo, técnica para sacar el balón, lo que le llevó a
consolidarse como central nervionense, indiscutible para Joaquín Caparrós.
Muchos recuerdan a Pablo Alfaro como un jugador agresivo; sin embargo, para los
sevillistas, es considerado un emblema, un jugador que sentía el
escudo y lo dejaba todo en cada partido, a quien la afición le entonaba en el
Sánchez-Pizjuán el clásico “Pablo Alfaro es nuestro líder”. Pese a salir de
Nervión en diciembre de 2005, cuenta con la Copa de la UEFA 2006 en su
palmarés, al estar inscrito aún en la lista de jugadores del Sevilla. Finalmente,
fichó por el Racing de Santander, donde pasó su último año y medio como
futbolista profesional, viéndose obligado a retirarse al sufrir una serie de
lesiones y no disponer de minutos.
También fue conocido como el “Doctor Alfaro” o el “Cirujano”
por haber cursado la carrera de medicina, en la que se licenció al tiempo que
fue futbolista profesional. Cuando se retira, pasa a formar parte de la
secretaría técnica del Sevilla, tal y como aseguró José María del Nido
Benavente el día en que anunció la marcha del jugador del club nervionense;
aunque, tras no seguir en dicho puesto, continuó viviendo de cerca el Sevilla
siendo comentarista habitual en los partidos del equipo que se retransmitían
por televisión en abierto.
Fue en 2009 cuando Pablo Alfaro comienza su aventura en los
banquillos, empezando su faceta como entrenador en el Pontevedra, con quien
consiguió alcanzar la fase de ascenso de Segunda B a Segunda; lo que hace que
el Recreativo de Huelva se fije en él para ocuparse de la plantilla onubense en
la temporada 2010-11. A partir de entonces, no tuvo continuidad en los
banquillos por los que pasó: Recreativo de Huelva, Leganés, Huesca… el último
equipo al que dirigió fue el Marbella, siendo destituido en marzo de 2015.
Dejando pausada su carrera como entrenador, actualmente
colabora como co-presentador en el programa deportivo de TVE “Estadio 1”, donde
analiza goles, jugadas, estadísticas que nos dejan cada jornada de
Liga. Puede seguirse al ex-jugador sevillista por las redes sociales, en
concreto por Twitter (@PabloAlfaro), donde se muestra muy activo y en ocasiones
recuerda su época como jugador del Sevilla FC.





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