Análisis táctico: el Sevilla, en modo "Robin Hood"

Tras la merecida victoria del Sevilla en casa ante el Real Madrid, analizamos el planteamiento dispuesto por Unai para bucar la, al final, encontrada victoria.





Jugar un partido contra uno de los equipos más poderosos a nivel deportivo y económico no es tarea fácil para un equipo asentado en las últimas campañas en el quinto puesto, pero que viene a ser lo que el West Ham a la Premier, haciendo un símil comparable a la situación del equipo hispalense, ya que Unai ha podido ver como sus planteamientos surtían efecto ante FC Barcelona y Real Madrid en campo local en dos ocasiones tan solo en lo que se ha disputado de temporada 2015/2016 y es capaz de robar puntos a los que más tienen, aunque no para dárselo a los que más los necesitan, sino para seguir escalando puestos en la tabla con el fin de acercarse a los puestos Champions.

El partido, sin embargo, no comenzó de la mejor forma para los del técnico de Hondarribia, ya que vieron como muy pronto los visitantes se adelantarían tras una primera parte en la que el Sevilla apenas había tenido el balón y las ocasiones de peligro eran constantes en el área que alberga la portería que Sergio Rico, quien cuajó una magnífica actuación. En esta línea, habría tres problemas que el cuadro andaluz no solucionaría en los 90 minutos de partido, lo que no impidió la victoria, tres aspectos defensivos que pudieron costar un disgusto en Nervión.

Errores que pudieron costar la derrota local

El primero y más claro fue un error de fútbol base y en el que todo sevillista coincide, el exceso de reculación: el balón podía llegar controlado y pegado al pie de un jugador madridista al área que defendían los rojiblancos casi sin oposición alguna. En gran parte, debido a esto llegó el segundo gol madridista, el de James. El segundo iba también relacionado a la faceta defensiva, ya que el mediocampo y la defensa a nivel general dejó crear juego y generar espacios y desmarques a un Madrid que no vio mucha complicación en los 30 primeros minutos de juego de enlazar jugadas incluso sin usar las bandas.


Volviendo a la parte positiva, el conjunto de Nervión comenzó a tener el balón tras el gol de Sergio Ramos y logró empatar el encuentro antes de que acabara la primera mitad gracias a un merecido gol que llegó a balón parado. Tras el descanso, el equipo ofreció mejor espectáculo al público del Ramón Sánchez-Pizjuán que en la primera parte, a lo que tiene acostumbrado el equipo de Emery, lo cuál se corroboró con la llegada de los otros dos goles que certificaba una mejora en el planteamiento del técnico sevillista que logró hacerse dueño y señor del partido durante los últimos 60 minutos de encuentro.

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